Espacios. Vol. 14 (1) 1993

Capacitación tecnológica en la química fina en Brasil: una clasificación taxonómica de las empresas del sector

Technological capabilities of national firms of chemical fine in Brasil

Alexis Mercado Suárez


La Clasificación Taxonómica

Establecidas cuales son las actividades de desarrollo tecnológico y las relaciones técnicas más importantes de las empresas nacionales de la IQF intentamos la elaboración de una taxonomía de la capacitación tecnológica del sector.

Interesaba, en particular, trabajar con las variables del aprendizaje tecnológico, la formalización de la I&D y las relaciones técnicas externas. Estos involucraban 32 variables, cifra casi igual al número de observaciones (empresas). Por esta razón se requería una selección rigurosa de las mismas.

Así, las variables a emplear en la clasificación, vía análisis factorial de correspondencia (AFC) (Mercado, 1992), se seleccionaron a partir de las matrices de correlación, considerando su importancia tanto conceptual como estadística.

Fueron seleccionadas entonces 18 variables, 16 principales y dos secundarias. Los cuatro primeros ejes del análisis explican el 55% de la varianza total (Tabla 15). Este porcentaje es considerado satisfactorio para la clasificación, más aún si se considera el hecho de que las variables son del tipo binario y disyuntivo (UIAM, 1988).

Por lo tanto, se puede asegurar que los resultados del AFC son reproducibles tanto en términos estadísticos como interpretativos. Siendo este último aspecto el que nos proponemos a analizar en mayor profundidad.

Las variables que tienen mayor peso en la definición de los primeros factores (las que contribuyen más a la varianza) y por lo tanto para la clasificación de las empresas son: Para el primer factor (eje 1) la formalización de las actividades de investigación y desarrollo (15,6%), los gastos en investigación y desarrollo (12.9%), la búsqueda de información especializada (9,8%) y el desarrollo de nuevos productos (8,8%) (Tabla 15).

Para el segundo factor (eje 2) tenemos los gastos en investigación y desarrollo (32%), el personal de esta unidad, (18,8%), la copia de productos (11,0%) y las relaciones con la Universidad para el desarrollo procesos (10,7%) (Tabla 15).

Se determina que las variables relacionadas a la estructura y los gastos en investigación y desarrollo de las empresas, conjuntamente con los pasos del aprendizaje: búsqueda de información, copia de productos y desarrollo de procesos son las variables claves para establecer las diferencias en la capacitación tecnológica de las empresas.

El gráfico 1 muestra la posición de las variables en el plano 1-2. Al observar la distribución de las mismas, se observa dos agrupaciones polarizadas de las clases positivas y negativas de los pasos más complejos del aprendizaje en los cuadrantes 2-4 (diseño y copia de nuevos procesos, negociación y adopción de sistemas de productividad).

Se observa un tipo de distribución similar entre los cuadrantes 1-3, pero con una concentración de clases bien menor. Aquí se contraponen las clases positivas y negativas de los pasos más simples del aprendizaje considerados para la clasificación (modificación y copia de productos, además de la búsqueda de información).

En el gráfico 2 se muestra la distribución de las firmas en el plano de los factores 1-2 como se puede apreciar, aparecen tres grupos diferenciados de empresas, son estos conglomerados los que constituyen nuestros perfiles tecnológicos.

Los perfiles de capacitación tecnológica

Perfil 1: Empresas Activas

Constituido por 10 empresas de la muestra (30%). Cuatro de ellas pertenecen al sector farmoquímico, cinco a los sectores de aditivos y auxiliares y la empresa restante se ubica en otras especialidades químicas.

Al evaluar la variable tamaño de la empresa se determina que tres de las siete empresas con más de quinientos empleados de la muestra total se ubican en este perfil, en tanto que igual cantidad tiene entre doscientos y quinientos empleados, dos entre cien y doscientos y dos menos de cien.

El hecho de que 60% de las firmas del perfil tenga más de 200 empleados confirma que, en cierto modo, la variable tamaño de la empresa es un condicionante de la capacidad innovativa. Sin embargo no deja de llamar la atención que dos empresas que tengan menos de 100 empleados, una de ellas con menos de cincuenta, se ubiquen en este perfil.

La nube que las concentra se ubica en el cuarto cuadrante del gráfico (1). El mismo está definido y se diferencia de los otros perfiles más por las características organizacionales que por la experiencia en el A.T. Alrededor o dentro de la nube que las engloba se concentran las clases positivas de estas variables: Formalización de la I&D altas y media altas inversiones en I&D y existencia de unidad de ingeniería.

Adicionalmente, todas las empresas poseen unidad de control de calidad y unidad de mercadeo. Importante destacar que la mayoría de las empresas (90%) poseen unidad de asistencia técnica y servicio al usuario, esta última, como se apuntó, clave en la orientación y definición de la actividad innovativa (Tabla 18).

Pero es la existencia de una unidad de planificación (7 empresas, 70%) el rasgo que más diferencia a las empresas de este perfil respecto a las demás en lo relativo a estructura organizativa. Esto revela la existencia de preocupación con los problemas a largo plazo.

Estas empresas poseen un amplio recorrido del sendero del aprendizaje tecnológico. Todas poseen experiencia en la búsqueda de información. La mayoría de las empresas reporta experiencia en el desarrollo de nuevos productos (70%) y la totalidad, experiencia en actividades de copia (Tabla 16).

Sin embargo, los pasos más asociados a este perfil son las tres actividades de diseño, (mejora, copias y nuevos proyectos), junto a la adopción de sistemas de productividad y fabricación de equipos (Tabla 16).

La productividad aparece como una preocupación en la estrategia de estas empresas, casi la totalidad de ellas (90%) adoptó algún sistema de productividad. Este resultado es, dentro de los pasos del A.T., el que contrasta más fuertemente con los otros dos perfiles.

Dentro de las relaciones técnicas externas, aunque se establezcan indistintamente con diferentes agentes externos, serán las relaciones con empresas extranjeras para el desarrollo de productos y procesos las más asociadas a este perfil (Tabla 17).

Perfil 2: Empresas Reactivas

Este perfil contiene el mayor número de observaciones de la muestra: 15 Empresas (45%) englobadas en la nube situada en la parte superior del gráfico 2. Cuatro de estas empresas pertenecen al sector Farmoquímico (27%), en tanto que cinco a los sectores de otras especialidades (33%), tres a los de Aditivos y Auxiliares (20%) y finalmente conseguimos tres de las cinco empresas productoras de Intermediarios presentes en la muestra (20% del perfil).

Al igual que las activas estas empresas demuestran tener un extenso recorrido del sendero del A.T. Todas tienen experiencia en la búsqueda de información. Pero solo unas pocas presentan experiencia en el diseño de nuevos procesos, y solo la mitad en actividades de copia (se constata una diferencia clara en relación a las activas). En contraposición se identifica una amplia experiencia en la copia de productos (93%), siendo esta la clase más asociada al perfil. Para ello se apoyan en gran medida en las Universidades y Centros de Investigación Nacionales.

Otra diferencia clara respecto a las activas lo constituye la adopción de sistemas de productividad. Solo una empresa adoptó alguno hasta ahora. Esto revela una preocupación menor en relación a problemas relativos a la eficiencia de la producción.

Al revisar los aspectos organizacionales se consigue que las clases interés en la I&D y organización de las I&D se ubican dentro de este perfil. En relación a las otras unidades se consigue que sólo la mitad de las empresas poseen unidad de ingeniería lo que revela poca capacidad de diseño, pero la mayoría de las empresas poseen unidades de control de calidad, mantenimiento y mercadeo.

Un porcentaje menor de empresas (en relación a las activas), presentan unidad de asistencia técnica lo que revela una menor interacción usuario-productor y en consecuencia, un menor dinamismo en la actividad innovativa. Adicionalmente sólo cinco empresas poseen unidad de planificación, lo que revela un menor interés por los problemas a largo plazo.

Las relaciones externas son más limitadas que en el caso de las empresas activas, estas se establecen principalmente con la Universidad para actividades de producto (casi las tres cuartas partes de las empresas). En segundo lugar aparecen las relaciones con empresas nacionales para el desarrollo de productos y la fabricación de equipos (Tabla 17).

Perfil 3: Empresas Pasivas

Siete empresas (21%) componen este perfil, tres de las cuales pertenecen al sector Farmoquímico, dos al sector Otras Especialidades Químicas, una al sector Aditivos y Auxiliares y finalmente una al sector Productor de Químicos Intermedios. Estas se concentran en la nube ubicada en el cuarto cuadrante del gráfico 2.

Como se puede observar en esta nube aparecen dos observaciones adicionales (S1 y S2), estas corresponden a las dos empresas extranjeras que no fueron incluidas explícitamente dentro del análisis. Su ubicación dentro de este perfil de baja capacitación se debe a que no realizan mayores actividades de desarrollo en el país. Estas reportaron que las mismas se realizaban en las casas matrices en sus países de origen.

Este perfil, en forma análoga a las empresas activas está profundamente definido por variables organizacionales. Pero por las clases negativas: Sin unidad de investigación y desarrollo y baja inversiones en la actividad (inferiores a $ 100.000.00).

Al evaluar las otras unidades de las empresas se consiguió que la totalidad de las firmas poseían laboratorio de control de calidad y en alto porcentaje unidades de mantenimiento, ingeniería y mercadeo (Tabla 18). Sin embargo, ninguna poseía unidad de asistencia técnica y servicio al usuario, lo que revela que no existe ninguna influencia de la relación usuario-productor en las incitaciones tecnológicas de estas empresas.

Finalmente ninguna de las empresas indicó poseer unidad de planificación lo que revela la ausencia de cualquier interés en el largo plazo.

Asimismo presentan un débil recorrido del aprendizaje tecnológico, las actividades más comúnmente realizadas son las mejoras a los procesos y adaptación de piezas (56%) actividades estas que fueron caracterizado por un marcado viés incremental.

Los problemas en la eficiencia en la producción no parecen constituir preocupación alguna en estas firmas. Ninguna, hasta ahora, adoptó algún sistema de productividad.

Otro rasgo muy notable lo constituye la casi total ausencia de relaciones técnicas externas, estas son significativas sólo para la fabricación de equipos con empresas nacionales (Tabla 17). Es bueno recordar que este aspecto fue considerado como una forma privilegiada para el acceso al conocimiento tecnológico (Pérez 1990).

Empresas en situación intermedia

Una empresa (número 4) se situó lejos de los perfiles 1 y 2 en la parte superior del segundo cuadrante. Esta presenta un débil recorrido del A.T., pero presenta una inversión media baja en I&D e interés (CIO entre 1 y 4 investigadores). En función del poco recorrido del A.T. se pudiera asociar al perfil pasivo. No obstante, en función de sus valores en las variables organizacionales se coloca en una situación de transición entre los perfiles pasivo y reactivos.

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