Espacios. Vol. Vol. 11 (1) 1990. Pág 4

La capacidad de investigación tecnológica industrial en Venezuela

Paul Esqueda y Renato Valdivieso


V. RECONVERSION INDUSTRIAL Y EL PAPEL DE LOS CENTROS DE I & D

La nueva política económica venezo- lana nos impone una responsabilidad adicional en este momento que podemos calificar, so pena de anticiparnos al análisis histórico, de crísis y transición. Sobre la crísis ya se ha elaborado suficiente en los seis o siete años pasados. Todos conocemos el peso de la deuda externa, la caida de los precios del petróleo y otras material primas, el costo anual de la tecnología que hemos importado, el problems de la fuga de talento, y otros elementos económicos y sociales que definen la década de 1980. Pero debemos ahora ocuparnos más bien del futuro, de este período de transición y de los retos que a muy corto plazo debemos enfrentar.

El Estado en Venezuela se esta trazando algunas metas en lo económico que van a generar profundas transformaciones en distintos ámbitos de la vida del país. La apertura arancelaria es el motor básico y compulsivo en lo industrial. Tras varias décadas de protección arancelaria, que determine un mercado interno cautivo que no estimulaba mayormente la competitividad, ahora nuestro industrial tiene que enfrentar el riesgo de ser desplazado por un producto extranjero que en muchos casos es el resultado de una larga y exitosa historia de competitividad en mercados internacionales.

La llamada reconversión industrial debe ser el proceso adaptativo que sufriran aquellas empresas que aspiren a sobrevivir en el nuevo entorno creado por la política arancelaria. No cometeremos el error de suponer a priori que el dominio de lo tecnológico es la única variable pertinente. El éxito del empresario bajo este nuevo entorno depende de muchos factores como la organización de la empresa, las características de su gerencia, la acertada selección del tipo de producto o servicio, etc. Todo esto es importante, pero el dominio efectivo de las tecnologías empleadas también lo es. Aún más, nos atreveríamos a señalar que en el corto plazo una industria puede tener un éxito relativo y hasta grande si logra manejar acertadamente las situaciones asociadas al financiamiento, el mercadeo y la organización. Pero sobre plazos medianos y largos, la competitividad depende esencialmente del dominio interno de las tecnologías que amparan los procesos y los productos.

Esto lo saben bien todas las naciones industrializadas y ligeros trastabilleos frente a los competidores suelen tener efectos dramáticos. Hoy surge en los Estados Unidos la tremenda angustia de darse cuenta que vacilaron hace algunos años y que sus sistemas educativos y esencialmente la forma de administrar sus recursos humanos, determinaron la concesión a otros países de una ventaja comparativa tremenda. Uno de nosotros parafreseando a los autores de este interesante diagnóstico del estado de salud de la economía norteamericana que se llama "Made in America" (11), señalo que en síntesis este análisis del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) indicaba que uno de los mayores pecados había sido tratar al tra-bajador "como una parte o pieza que solo esta disenada para una funcion. (12).

El meollo de la cuestión esta en el sistema educativo entendido en forma global. No sólo el sistema formal, público o privado, sino además lo que ocurre en el seno de la empresa, del centro de I & D o de la universidad. El continuo re-entrenamiento, el concebir a la calidad en forma integral y no como algo que sólo atañe al producto final. La calidad es un intangible que sólo puede ser generado por procesos educativos bien orientados.

Reconversión industrial es un concepto bien simple en su enunciado, pero muy complejo en su desarrollo. En efecto, la reconversión tiene un objetivo simple: la reestructuración de nuestra industria para hacerla competitiva. Pero, como ha señalado un agudo analista de nuestra realidad económica e industrial (i 3), "este proceso de reconversión será inevitablemente complejo y difícil por tratarse de una profunda transformación, no tanto de la planta física, como -y sobre todo del comportamiento empresarial establecido a lo largo de decadas de un modelo de industrializacion alejado de las presiones competitivas del mercado". Sobre esto agregariamos además, que el comportamiento industrial también ha sido profundamente marcado por inconsistencias, trabas y virajes que con frecuencia han afectado profundamente la confianza que debe caracterizar al clima en el cual se desenvuelve la actividad del empresario.

A grandes rasgos la competitividad internacional se basa, y citamos de nuevo, "menos en las ventajas estáticas de costos y cada vez más en una combinación de ventajas dinámicas, donde el dominio tecnológico ocupa un lugar central".

Si admitimos lo anterior como una premisa válida y si el Estado venezolano avanza consistentemente hacia la meta actualmente trazada, nuestros centros de I & D tecnológico deberán enfrentar una tarea ardua y una responsabilidad creciente. Las demandas del sector productivo deberán aumentar en forma significativa, es más, nos atrevemos a señalar, juzgando por nuestra experiencia directa en el Instituto de Ingenieria, que las mismas están aumentando. Primero lo hicieron por las dificultades de acceso a las divisas; ahora ya algunos industriales comienzan a ver con creciente interés la existencia de algunos núcleos organizados de investigación.

La reconversión industrial no será realizada sin dificultades. Los obstaculos a vencer no están exclusivamente ubicados en lo tecnológico o en lo organizativo y gerencial. Modificar gradualmente el clima interno de la empresa y ajustarse a patrones tecnológicos diferentes exige un cambio en aspectos educativos y un enfoque social coherente con la transformación que se aspira en el terreno económico. Presente esta la experiencia de Corea y Espafia, países que años atras iniciaron este proceso de adecuación de su planta industrial a un mundo cambiante. Pasar de un tipo de industria donde el nivel de capacitación del obrero medio es relativamente bajo, a otro donde la flexibilidad y la comprensión global del proceso resulta importante, demanda cambios en muchos aspectos. Destacan aquí las modificaciones que deberán ser introducidas en el sistema educativo, ya que así como el proceso de sustitución de importaciones generó una presión sobre el mismo para que surgieran técnicos y profesionales aptos para manejar ese modelo industrial, el nuevo plantea demandas diferentes.

La industrialización en Venezuela fue uno de los motores fundamentales para que surgiera el Instituto Nacional de Capacitación Educativa (INCE), para el desarrollo de las Escuelas Técnicas Industriales y luego los Politécnicos y los Institutos Universitarios de Tecnología. No menos importante fue como promotor del surgimiento de las diversas ingenierias y de nuevas carreras como física, química, electrónica, tecnología de alimentos, etc. Pero este proceso estuvo más orientado hacia la satisfacción a corto plazo de las demandas específicas de las empresas, que a la formación integral de un ciudadano capaz de adaptarse con facilidad a nuevas condiciones de trabajo. Analistas de este proceso en

America Latina como Huepe (l), coinciden totalmente en este aspecto. Es más, en el antes citado trabajo sobre la pérdida de competitividad en los mercados por parte de los EE.UU., el grupo de estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts llega a conclusiones similares.

Ahora bien, cuan preparados están nuestros Centros de I & D Tecnológico en este particular?. En la Tabla 5 se ilustra la proporción de profesionales con postgrado de nuestros centros. Obviamente estos datos debido a las restricciones que este análisis ha tenido por las características de los centros y por no incluir a muchas unidades de investigación y desarrollo tecnológico, constituyen apenas una muestra de un universo mucho mayor. Pero las cifras utilizadas son razonablemente elevadas y probablemente la muestra permite hacer algunas generalizaciones. La mas importante se refiere a que contamos con un número razonable de recursos humanos de alta calificación. Pero de inmediato se hace evidente, frente a una relativa fortaleza en ciertos campos, una manifiesta debilidad en otros, con el agravante que los mismos coinciden con sectores donde la demanda en el futuro inmediato sera elevada.

En efecto nuestra mayor debilidad esta asociada a las nuevas tecnologías. La fuga de talento hacia el exterior, así como la transferencia de estos hacia el sector privado ha determinado que el número de profesionales activos en centros de investigación y con formación de postgrado en campos como electrónica, informática, telecomunicaciones, biotecnología, etc., sea hoy en día menor que hace una década. En el campo específico de la electrónica, Roberto Callarotti (15) del INTEVEP, y luego nosotros en otro trabajo, hemos utilizado como caso de estudio el destino del nutrido grupo formado en el IVIC entre 1970 y 1980. Mas de la mitad de este prometedor grupo se encuentra actualmente en el exterior y los restantes se distribuyen entre el sector productivo privado, el INTEVEP, tres universidades y el Instituto de Ingeniería. En este ejemplo podemos reconocer facetas positivas en la transferencia de recursos humanos al sector productivo nacional, pero es lamentable tener que reconocer que la crísis económica determine la disolución gradual de este importante núcleo de formación de personal. Por otra parte, y sin contar con datos concretos, la situación en las universidades parece ser similar. Aquí, un número elevado de profesionales de alta calificación, formados en centros internacionales de excelencia, ha optado per la jubilación temprana que ofrece el sistema universitario y muchos se han vinculado a la actividad productiva privada. Otros más jóvenes y también con excelente formación han restringido su papel en las universidades al tiempo convencional de docencia y se han igualmente vinculado al sector productivo. Afortunadamente, muchos de ellos actúan como agentes de transferencia tecnológica a la industria nacional, pero algunos de ellos encuentran mayor aliciente económico en el mundo comercial y con frecuencia asociados a importantes empresas transnacionales.

VI. RECOMENDACIONES FINALES

Los resultados que vemos hoy en materia de institucionalización de la investigación tecnológica industrial es el producto de una labor permanente y sostenida en los últimos 15 años por los distintos centros ya descritos. La formación de recursos humanos en nuestras universidades, los programas de becas (Gran Mariscal de Ayacucho y CONICIT) y las instítuciones básicas, tanto de política científica (CONICIT) como de investigación (IVIC, universidades) han contribuido decididamente a estos resultados. Los logros y avances de los distintos centros de investigación y desarrollo tecnológico miembros de AVINTI han sido significativos y particularmente importantes en el corto tiempo de existencia de nuestros miembros. Sin embargo, es necesario dar un impulse a la investigación tecnológica industrial como elemento dinamizador del proceso de desarrollo industrial independiente para ello, recomendamos lo siguiente:

1. Incrementar significativamente el número de estudiantes de postgrado, tanto nacional como internacional, en las carreras técnicas de interés, particularmente a nivel de doctorado. Conocimiento, es el elemento básico de cualquier desarrollo tecnológico importante y conocimiento es una virtud del genero humano, indispensable para el desarrollo de los Centres miembros de AVINTI

2. Es necesario profesionalizar la Gerencia de Investigación y Desarrollo, ya que, nuestra experiencia nos la señala como el ejemplo más crítico en la feliz conclusión de proyectos de relativa complejidad.

3. Es necesario promocionar y estimular la creación de grupos de investigación y desarrollo tecnológico en las empresas del Estado y privadas, con el fin de lograr una mejor vinculación Centres-AVINTI-Industria. Los grupos de I & D en las empresas pueden trabajar en proyectos de corto plazo, mientras que los Centros afiliados a AVINTI se dedicarian a proyectos de investigación tecnológica de fronteras, que son de más largo plazo.

4. Es necesario fortalecer aun más las instituciones existentes, particularmente aquellas que no han crecido en los últimos años de crísis económica.

SIGLAS UTILIZADAS

AVINTI: Asociación Venezolana de Institutos de Investigación Tecnológica Industrial.

CANTV: Compañía Anonima Nacional Teléfonos de Venezuela.

CE PAL: Comisión Económica Para America Latina.

CILARR: Centro de Investigaciones Lácteas Rafael Rangel.

CITO: Centro de Investigaciones Tocnológicas de Oriente.

CONICIT: Concejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tocnológicas.

FONAIAP: Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias.

FUNINDES: Fundación de Investigación y Desarrollo -Universidad Simón Bolívar.

IDEC: Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción.

INDESCA: investigación y Desarrollo C.A.

INTEVEP: Centro de lnvestigación y Desarrollo, filial de Petróleos de Venezuela.

INVESTI: Instituto Venezolano de Investigaciones Tecnológicas.

INZIT-CICATI: Instituto Zuliano de Investigaciones Tecnológicas.

IMME: Instituto de Materiales y Modelos Estructurales.

IVIC: Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas.

SIDOR: Slderúrgica del Orinoco.

REFERENCIAS

1.- JAFFE, W., 198, "El surgimiento de la investigación industrial en Venezuela", Espacios 7:17:40.

2.- OTTLEY, C. R., 1978, "The Trinidad callalou crusoe",Printing House, Trinidad.

3.- BI FANO, C., 1989, I nformación personal.

4.- ESTATUTOS DE AVINTI, 1980.

5.- CAÑAS, M. ESQUEDA, P. y MARTINEZ, F., 1988, "Situación actual de la informática y micro-electrónica en Venezuela" I n. NuevasTecnologías en Venezuela, Instituto de Ingeniería ed. Caracas.

6.- MACHADO-ALLISON, C. E. y ESQUEDA, P., 1987, "Reflexiones sobre investigación y desarrollo", Instituto de Ingeniería ed., Caracas.

7.- AVALOS, I. y VIANNA, H., 1988, "De la importación de la tecnología a la gerencia de tecnología", Espacios 9:5-15.

8.- COPRE, 1987, "La inserción de la ciencia y la tecnología en el Estado venezolano", PRIE, Ed. COPRE, Caracas.

9.-  CATALA, R. y FERNANDEZ DE LUCIO, I., 1987, "Valoración y transferencia de tecnología", Seminario Jorge Sabato, Lisboa, Mimeorg.

10.- UNCTAD, 1980, "Manual de adquisición de tecnología per los países en desarrollo", Naciones Unidas ed., N. York.

11.- DERTOUZOS, M., LESTER, R. y SOLOW, R., 1989, "Made in America", Regaining the productive edge, M. I. T. Press.

12.- MACHADO-ALLISON, C. E., 1989, "Productividad y Educación. Clave del Progreso". IDT 17:1.

13: PEREZ, C., 1989, "La reconversión industrial en Venezuela: El rol de la Fundación Instituto de Ingeniería", Documento Interno.

14.- HUEPE, C., 1987, "Las innovaciones tecnológicas y los programas de formación de personal", PROFAR/ILDIS, Caracas.

15.- CALLAROTTI, R., 1988. Información personal.

(**)Total personal tecnico administrativo y obrero.

[anterior] [Volver al inicio]

Vol. 11 (1) 1990
[Indice] [Editorial]