Espacios. Vol. 3 (1) 1982. Pág 3

Información tecnológica para la integración andina

Gustavo Flores


Índice:


INTRODUCCION

La política tecnológica subregional andina ha dado un paso más en su proceso de consolidación con la reciente creación del Sistema Andino de Información Tecnológica (SAIT), mediante la aprobación de la Decisión 154 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena.

El SAIT viene a llenar un vacío importante, que existía en el proceso de reforzamiento de la capacidad tecnológica individual y conjunta de los países de la Subregión, que se 24 diseñó con las Decisiones 24, 84 y 85 aprobadas en el primer quinquenio del proceso de integración, (1) durante el cual se fueron estructurando los principales mecanismos e instrumentos para la armonización de las políticas señaladas en el Acuerdo de Cartagena.

La necesidad de definir mecanismos para intercambiar información entre los países andinos sobre inversión extranjera, precios internacionales e importación de tecnología, se señala en la Decisión 24, como un medio para “facilitar una creciente armonización de sus políticas y de mejorar su capacidad de negociación”.

Posteriormente, cuando se aprobaron las Decisiones 84 y 85 se reitera esta necesidad o incluso se dispone que la Junta del Acuerdo de Cartagena, órgano comunitario de la integración, prepare en un plazo perentorio “un programa para el establecimiento progresivo de un Sistema Subregional de Información Tecnológica”. (2).

La Junta dispuso en ese momento la realización de una serie de acciones de coordinación y la ejecución de los estudios correspondientes, sin embargo, dos razones importantes hicieron que esta iniciativa se vea postergada. De una parte la crisis que culminó con el retiro de uno de los Países Miembros del Acuerdo de Cartagena y de otro lado, la constatación que los Organismos Nacionales Competentes encargados del registro y control de la inversión extranjera y de la importación de tecnología se encontraban en etapa de formación, y el estado incipiente de los servicios y centros de información tecnológica en la Subregión, que no permitían estructurar acciones de cooperación en el área de la información tecnológica.

A finales de la primera década del proceso de integración, la Junta consideró oportuno volver a explorar las posibilidades de establecer los mecanismos de intercambio de información tecnológica, encontrándose que la situación inicial había sido modificada sustancialmente y que existían en Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela, diversas instituciones con suficiente capacidad y experiencia para participar en un sistema subregional de información.

Con esta base y en permanente consulta con las instituciones responsables de las diversas actividades tecnológicas en cada uno de los países andinos, la Junta preparó una Propuesta que incluía no solamente la definición y estructura del Sistema Andino de Información Tecnológica sino que, con el objeto de garantizar su establecimiento progresivo, se formularon nueve proyectos que forman parte de un Programa, en el que se fijan compromisos específicos de los Países Miembros para suministrarse información en forma mutua y que se orienta a la capacitación del personal de las instituciones participantes en el Sistema.

La primera etapa del Programa para el establecimiento progresivo del Sistema Andino de Información Tecnológica tendrá una duración de tres años, durante los cuales se ensayarán diversas metodologías de operación de las redes que formarán parte del SAIT. Al final de la primera etapa, el Comité Directivo del SAIT deberá evaluar los resultados obtenidos y diseñar la política a seguir para obtener la consolidación de las diversas redes del Sistema.

A continuación vamos a mostrar la forma cómo se inserta el SAIT dentro de la política tecnológica subregional, luego explicaremos sus objetivos, estructura y organización, para finalmente mostrar la forma cómo se intenta alcanzar los objetivos del SAIT a través de la ejecución de los proyectos contenidos en el Programa para su establecimiento progresivo.

I. LA INFORMACION COMO PARTE DE LA POLITICA TECNOLOGICA SUBREGIONAL

Las bases para la política tecnológica subregional contenidas en la Decisión 84, tienen como objetivo fundamental el incremento de la capacidad de los Países Miembros para adoptar en forma autónoma sus decisiones tecnológicas, de modo que contribuya al logro de los objetivos de su desarrollo social y económico. Para ello, se plantea una estrategia de acción que combina mecanismos operativos para la importación, la generación y la asimilación de tecnologías.

En efecto, la tecnología entendida básicamente como conocimiento y éste como un bien (mercancía), debe ser producida (generación) y puede ser sujeta a transacciones de índole comercial (importación) generalmente traspasando fronteras (3). Para la generación e importación de tecnologías el insumo fundamental es otro tipo de conocimiento que se obtiene a través de diversas formas de difusión (información).

De ello se desprenden las razones por las cuales los Países Miembros del Grupo Andino han definido una estrategia de acción para la importación y la generación de tecnologías y la necesidad de establecer un sistema subregional de intercambio de información.

1. Generación de Tecnologías

El concepto de generación de tecnologías involucra las diversas formas en que se puede obtener tecnologías a través de un esfuerzo propio o endógeno, es decir, mediante la realización de actividades de investigación y desarrollo que entendidas en su acepción más amplia incluyen la copia, adaptación y creación de tecnologías.

En este sentido la Decisión 84 concibe a los Proyectos Andinos de Desarrollo Tecnológico (PADT), como acuerdos de cooperación entre los Países Miembros para atender a las necesidades tecnológicas requeridas para alcanzar los objetivos de desarrollo social y económico.

La experiencia desarrollada a través de los PADT (4) ha mostrado que son adecuadas modalidades de cooperación del uso de los recursos humanos, materiales y financieros que se dedican a la búsqueda de soluciones para problemas comunes.

Esta modalidad de operación permite captar recursos financieros externos en condiciones favorables para los países andinos, a la vez que comprometen el aporte de recursos de contrapartida por parte de los Países Miembros participantes en cada PADT.

Desde la etapa de formulación de los PADT se busca la constitución de equipos multidisciplinarios en cada uno de los países, los que más adelante pasan a integrar grupos multinacionales para la ejecución de los proyectos. Este hecho permite armonizar los niveles tecnológicos de los Países Miembros, contribuyendo de esta forma a acelerar el avance tecnológico en los países de menor desarrollo relativo del Grupo Andino.

El resultado obtenido durante la ejecución de los PADT, ha confirmado que son mecanismos que permiten cerrar el ciclo tecnológico desde la generación de tecnologías hasta la aplicación de las mismas al sector productivo, incluyendo las etapas de ingeniería y producción de bienes de capital.

2. Importación de Tecnologías

La importación de tecnologías es la forma como los países de la Subregión adquieren la mayor parte de los conocimientos que utilizan, a pesar de las condiciones desventajosas que se imponen a los usuarios locales a través de los contratos de transferencia de tecnología.

Ante esta constatación los Países Miembros decidieron adoptar un Régimen Común de Tratamiento a la Inversión Extranjera y sobre marcas, patentes, licencias y regalías (Decisión 24), que contienen las normas que regulan la importación tecnológica hacia el Grupo Andino.

Por medio de dicha Decisión los países andinos se comprometieron a establecer un sistema permanente de intercambio de información, sobre las autorizaciones de inversión extranjera o de importación de tecnología con la intención de mejorar mutuamente su capacidad de negociación. Los Organismos Nacionales Competentes quedaron, de esa forma, encargados de cumplir un trabajo esencial que es la evaluación de la efectiva contribución que representa una tecnología a importarse y, de otra parte, a establecer relaciones permanentes entre ellos para el intercambio de información que requieren para el mejor cumplimiento de su función esencial.

Más adelante, los Países Miembros superaron la posición defensiva frente a las prácticas restrictivas que imponían los proveedores de tecnologías y mediante la aprobación de la Decisión 84, se definen instrumentos orientados a promover la asimilación de los conocimientos tecnológicos que se adquieren del exterior ya incrementar la participación local en la atención de los requerimientos tecnológicos. Estos instrumentos son la desagregación tecnológica de proyectos y el inventario de capacidades tecnológicas.

La desagregación tecnológica permite mejorar la capacidad de negociación de los “paquetes tecnológicos” que se importan, y constituye la base para identificar demanda local de tecnologías a la vez que aporta información para planificar su desarrollo. Pero la desagregación del paquete tecnológico requiere del conocimiento de diversas alternativas tecnológicas, para que pueda servir como herramienta efectiva para la programación, diseño y evaluación de proyectos industriales.

El concepto de desagregación tecnológica puede implicar diversos niveles para su realización. Un nivel elemental corresponde a la identificación e independización de las prestaciones tecnológicas que se pactan en un contrato de comercialización de tecnologías, tales como marcas, patentes, asistencia técnica, información técnica, capacitación de personal y otros, con el objeto de que los adquirientes y los Organismos Nacionales Competentes puedan evaluar el valor contractual de cada uno de los componentes involucrados en el contrato de transferencia de tecnología. A través de esta acción se mejora la capacidad de negociación a la vez que permite precisar con mayor claridad los compromisos que asumen los vendedores de tecnologías y por consiguiente la posibilidad de que el comprador exija garantías sobre el suministro de todos los elementos que se han pactado.

El segundo nivel, requiere de una acción con mayor participación técnica y consiste en el desglose de un proyecto en sus diferentes componentes tecnológicos que podría efectuarse “en base a los elementos físicos que constituyen o integran el proyecto o de acuerdo a las actividades que es necesario desarrollar para ejecutar el mismo” (5).

Según el primer enfoque los componentes son los planos, obras civiles, equipos, terrenos y el correspondiente contrato de compra-venta de tecnología. En el segundo caso se trata de actividades tecnológicas que se deben ejecutar para materializar el proyecto.

El tercer nivel de detalle consistiría en el desglose específico de las instalaciones, equipos y maquinarias que incorporan la tecnología medular de un proceso con el fin de incorporarle elementos diferentes. Este último nivel supone una total asimilación de la tecnología incorporada en el equipo.

En todos los niveles se requiere de informaciones primarias y no de informaciones globalizadas que reducen su contenido (6).

3. Información Tecnológica

Como ya se ha dicho, las actividades de información tecnológica a nivel subregional se han inscrito en el marco de la política tecnológica del Grupo Andino, y se deben sustentar en las instituciones nacionales ya existentes, con el objeto de aprovechar mutuamente las capacidades instaladas, de modo que al trabajar en forma conjunta, produzcan un efecto multiplicador en el uso de los recursos dedicados a esta actividad.

Se ha mencionado que el objetivo central de la política tecnológica subregional es el de fortalecer la capacidad para adoptar decisiones autónomas en materia tecnológica. Ahora bien, para el cumplimiento de dicho objetivo, la información tecnológica ejerce una influencia particularmente importante en todo el proceso decisional para la gestión racional de la tecnología.

La información tecnológica se encuentra presente antes, durante y después de la toma de decisiones cumpliendo un rol de apoyo, pero que de acuerdo con la forma y oportunidad en que se encuentre disponible, puede ejercer un influjo positivo o negativo para la obtención de las metas específicas, económicas o sociales, de las instituciones de gobierno, empresas productivas, entidades de desarrollo científico y tecnológico y en general para todos aquellos que al adoptar una decisión tecnológica afectan el entorno social, cultural y económico de una nación.

Mucho se ha discutido sobre el momento más oportuno para iniciar el uso de información tecnológica en un proceso decisional o de gestión de tecnología. Sin duda, ello tiene que ver con el tipo y la profundidad de la información que se requiere disponer en cada etapa del proceso.

La propia percepción de una oportunidad de inversión puede derivarse de la disponibilidad de un flujo de información genérica, que en forma permanente está impactando al agente que toma decisiones, sea a través de publicaciones periódicas especializadas en áreas técnicas o económicas, sea a través de catálogos o propaganda sobre equipos que llegan a través de vendedores especializados.

A partir de ese momento la búsqueda y evaluación de alternativas viables, así como la decisión de optar por una de ellas requiere de la disponibilidad de información tecnológica variada y cada vez más detallada. No se tratará de conocer exclusivamente especificaciones técnicas, sino también de disponer de información económica y jurídica vinculada a las opciones tecnológicas bajo evaluación, de modo que se pueda tener en cuenta también factores imponderables que puedan afectar las especificaciones técnicas, los costos, incluyendo los sociales, y las influencias que la decisión por adoptar ejercerá en el conjunto general de la economía.

Una vez adoptada la decisión, ella deberá ser llevada a la práctica y para ello se requerirá conocer toda la información detallada de la alternativa seleccionada incluyendo la necesaria para la asimilación, adaptación, mantenimiento y desarrollo de la tecnología.

Más adelante será necesario evaluar los resultados de la decisión adoptada, incluyendo sus efectos técnicos y económicos a nivel micro y macro para lo cual la información sobre dichos efectos deberá ser lo más completa posible, de manera que se pueda proyectar las correcciones que sean pertinentes.

Hasta aquí hemos discutido brevemente el tipo y grado de profundidad de información tecnológica que se requieren en cada una de las etapas del proceso decisional, por lo que conviene preguntarse, si los agentes gubernamentales o empresariales que deben adoptar decisiones tecnológicas en los países en desarrollo, están o no en capacidad de recibir y procesar toda la información necesaria para la toma de decisiones y, de otra parte, si las diversas fuentes de información disponibles en nuestros países están o no en capacidad de buscar, clasificar y difundir la información que los agentes necesitan.

Es necesario establecer los mecanismos que sirvan de puente entre el conocimiento industrial y tecnológico y los usuarios de tales conocimientos, ya que en general la tecnología que se comercializa internacionalmente, ha sido desarrollada para ser utilizada en países industrializados en los cuales existe capacidad de aprovechamiento, adaptación y aplicación de los conocimientos tecnológicos dentro de las empresas industriales o instituciones gubernamentales.

En los casos de usuarios de la información tecnológica en los países en desarrollo, la capacidad propia para utilizar los conocimientos tecnológicos es casi siempre insuficiente, y en algunos casos existe poca posibilidad de utilizar servicios de consultoría adecuados a un costo razonable, por lo que la gran mayoría de usuarios optan por recibir la información tecnológica de los proveedores o fabricantes de plantas “llave en mano”, maquinaria o equipo. De ese modo quedan atados al suministro de asistencia y consejos técnicos por parte de una sola fuente de información antes, durante y después de adoptar importantes decisiones respecto a las inversiones y realizar, la selección del proceso a utilizar, la escala de producción, el uso de tecnología intangible, las fuentes de inversión extranjera, etc.

Aun cuando se utiliza en algunos casos los servicios de información disponibles en los propios países en desarrollo, éstos sólo sirven como elementos de vinculación con fuentes de información de países industrializados, habiéndose postergado permanentemente la posibilidad de identificar, clasificar y diseminar información tecnológica generada internamente en el propio país o en otros países en desarrollo, la misma que en muchos casos podría servir de manera más eficiente a las necesidades de nuestros países, por cuanto sus características son más parecidas y frecuentemente más adaptables desde el punto de vista económico y social.

La información tecnológica requerida para la adopción de decisiones deberá referirse a los conocimientos técnicos propiamente dichos, a los aspectos económicos y jurídicos vinculados a su utilización y a los sectores sociales que se afecten con las decisiones que se adopten. Las fuentes que pueden proveer tal información son igualmente variadas y no necesariamente se le encuentra centralizada en instituciones especializadas, sino que, será necesario combinar los flujos de información necesarios para cada una de las etapas del proceso decisional, por lo que corresponde a los responsables de la política tecnológica nacional la organización de sistemas, que permitan al usuario acceder a las diversas fuentes de información a través de un sistema de información nacional que se encuentre igualmente vinculado con sistemas similares de otros países en desarrollo y de países industrializados.


Vol. 3 (1) 1983
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